FOTO: Jared C. Tilton/Getty Images for NASCAR Media

Pilotos y directivos de Copa NASCAR se mostraron satisfechos tras un fin de semana en el que se ajustaron a una normalidad distinta para reiniciar su campeonato.

La quinta ronda puntuable, que se realizó ayer domingo en Darlington, fue la primera en medio de la pandemia de coronavirus, por lo que no hubo acceso al público y se limitó la cantidad de miembros de equipo trabajando en las instalaciones.

Mientras hubo alivio por volver a correr, a sabiendas de que la fluidez del dinero de patrocinadores y televisoras reiniciaría, la sensación de soledad estuvo presente minutos antes de arrancar, aunque la emoción volvió como en cualquier fin de semana, una vez que la bandera verde ondeó.

«Siempre es bueno cuando puedes volver a una pista de carreras, especialmente cuando hemos estado fuera de carrera por más de dos meses», aseguró Daniel Suárez, quien finalizó 25º en la jornada de ayer domingo.

«Por otro lado, fue muy extraño, solo aparecer en una pista de carreras y no poder hablar con nadie, y simplemente ir a correr y salir. Es un poco diferente».

«No es algo a lo que queremos acostumbrarnos, pero eso es lo que tenemos que hacer, por ahora, para mantenernos a salvo y poder hacer un espectáculo para todos los aficionados».

La opinión del regiomontano la compartió con el resto de los pilotos. La parafernalia tradicional la cambiaron por gradas vacías, aislamiento total del mundo y revisiones médicas múltiples fueron el denominador común.

Martin Truex Jr. lo sintió como en una «sesión de pruebas», solo que con puntos, trofeo y dinero en juego. Kevin Harvick, quien llegó a 50 victorias, no celebró con su esposa, sus hijos o su grupo de trabajo. La recepción de su trofeo la hizo solo, sin gente a su alrededor.

«No pensé que fuera a ser tan diferente y luego ganamos la carrera y todo quedó en silencio aquí afuera. Extrañamos a los fanáticos», comentó.

Los miembros de los equipos se atuvieron a las medidas sanitarias correspondientes (FOTO: Chris Graythen/Getty Images for NASCAR Media)

Pero al ingresar a sus autos y encender los motores, todos captaron la sensación de normalidad al instante; pese al formato comprimido de correr sin ensayos ni calificación, la ejecución de las actividades se desarrolló sin problemas.

«Las cosas en realidad fueron más tranquilas de lo que podríamos haber esperado, logrando que todos los equipos participaran», afirmó Steve O’Donnell. Vicepresidente Ejecutivo y Jefe de la Oficina del Desarrollo de Competencias. «En definitiva, un día bueno para el deporte».

«Creo que los participantes pudieron crear su vibra positiva propia, sabiendo que este era un gran día para el deporte, sabiendo que era un día en que podríamos mostrar el deporte a una audiencia de televisión en vivo y, con suerte, alegrar a algunas personas al verlos correr».

Al tiempo de agradecer la unión de la comunidad de la serie, O’Donnell declaró que se analizarán los aspectos generales del fin de semana, mientras las competencias de Xfinity (martes) y la segunda de Copa (miércoles) en Darlington se aproximan.

Al ser el primer evento que se realiza en más dos meses, y mientras se está tratando de retomar ritmo, es temprano para anticipar si habrá personal enfermo en estos eventos, por lo que exhorta a los pilotos a mantenerse lejos de su equipo y a los mecánicos a cumplir con la política de distancia social.


«Creo que todos estaban ansiosos por ver cómo funcionaba esto», expresó. «Cualquier cosa que podamos compartir con otras ligas, queremos hacer eso. Ciertamente queríamos salir y probar y mostrar nuestro deporte temprano».

La Darlington 400 de Copa registró una audiencia de 6.3 millones de personas en Estados Unidos, la mayor para una competencia de la serie (excluyendo la Daytona 500) desde febrero de 2017.