FOTO: FIA WEC

Toyota podría estar cerca de perder su hegemonía en la clase estelar del WEC, ante los cambios técnicos que se han implementado para la temporada 2019-2020.

Desde el año pasado, la categoría implementó un sistema de “Equivalencia de Tecnología”, aplicable de dos formas: entre los autos híbridos y no híbridos, y entre los vehículos normalmente aspirados y turbocargados.

Pero este año, entró en efecto el “Handicap de Éxito” para todas las carreras, excepto las “24 Horas de Le Mans”, y de manera individual, es decir, sobre cada auto y no para un equipo.

Esto implica reducir el tiempo de vuelta de un auto en la ronda siguiente del Mundial, con base en los puntos totales en la clasificación absoluta en cada carrera, y con el handicap asignado coche por coche.

Por ejemplo: En la Ronda 1, un Auto A gana y se anota 25 puntos, un Auto B suma 15 y un Auto C no logra puntos. Al final de la Ronda 1, a cada auto se le aplicarán medidas técnicas para que sean, por cada punto de diferencia el Auto A y el último lugar de la clasificación general, 0.008s más lentos por vuelta, por cada kilómetro de extensión del circuito de la carrera siguiente.

Si el circuito de la Carrera 2 mide 5 km, entonces el Auto A será un segundo más lento, resultado de la multiplicación 0.008 x 5 (km) x 25 (pts) y el Auto B será 0.6s más lento (0.008 x 5 x 15). El Auto C no recibirá ajustes. Solo se toma en cuenta los resultados, no el desempeño del auto en competencia.

Por ello, el auto ganador en Silverstone (el Toyota No. 7 de López, Kobayashi y Conway) se le restringió, para la cita en Fuji (de 4.563 km), la cantidad de energía híbrida disponible (de 4.15 a 3.02 megajoules por vuelta), de energía de combustible por vuelta (de 46.4 a 44.3 megajoules) y combustible por turno de carrera (de 35.1 a 33.5 kg). Esto resultó en una pérdida de 1.4s de rendimiento por vuelta.

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Al recibir ajustes con proporción menor, el TS050 No. 8 dominó la prueba en la que jugaron de locales, con el No. 7 en segunda posición; por ello, para Shanghai, al estar empatados en puntos, a ambos prototipos, se les volvió a reducir la potencia del sistema ERS (2.75 MJ por vuelta), el flujo de combustible (74kg/h), junto con el tamaño del restrictor de combustible (a 19.6 mm).

A los autos japoneses les han hecho un recargo de 54 kg en su peso en el último año, al pasar de 878 kg para la visita a Fuji de octubre de 2018, a 932 kg para la ronda inaugural de 2019-2020, que se disputó en Silverstone en septiembre.

En cambio, a los no híbridos se les respetó el mínimo de 870 kg y, para Fuji y Shanghai, se les ha variado el peso de acuerdo con sus resultados, por lo que el cambio es mínimo.

El Ginetta No. 6 lideró la segunda práctica de las “4 Horas de Shanghai” con ventaja de 61 milésimas sobre el Toyota No. 8, que en las simulaciones perdía más de un segundo.