FOTO: Robert Laberge/Getty Images for NASCAR Media

Furniture Row Racing, el equipo que buscará el bicampeonato en la NASCAR Cup cuando arranque la postemporada en 12 días, cerrará sus puertas al finalizar el año.

Pese al éxito que la organización con sede en Denver, Colorado, ha alcanzado con Martin Truex Jr., las circunstancias financieras y personales de su dueño provocaron que, este martes, anunciara el cierre de operaciones de su organización tras concluir el torneo en curso, en el que son favoritos para alzar la copa de campeones.

“Esto no es bueno para nadie”, comentó Barney Visser, quien fundó la organización en 2005. “Hemos estado buscando patrocinio agresivamente para reemplazar a 5-Hour ENERGY y compensar los costos al alza para seguir una alianza de equipo con Joe Gibbs Racing, pero no hemos tenido éxito”.

“Siento que solo es propio hacer la decisión en este tiempo para permitir a todos los miembros del equipo que comiencen a buscar empleo para el siguiente año. Creo fuertemente que toda nuestra gente que toda nuestra gente ha mejorado sus carreras al trabajar en Furniture Row Racing”.

Visser formó el equipo en 2005 con Kenny Wallace y, en tan solo dos temporadas, participó en todas las competencias, pero al financiarlo con sus propios recursos y no tener una base de operaciones en Carolina del Norte, los resultados no llegaron de inmediato; la crisis financiera obligó a que en 2009 redujeran su actividad a algunas carreras, aunque al año siguiente normalizó sus operaciones.

Izquierda a derecha: Carolyn Visser, esposa del fundador del equipo; el jefe de mecánicos, Cole Pearn, Martin Truex Jr. y el gerente general Joe Garone en la entrega de premios del año pasado (FOTO: NASCAR)

El triunfo en las “500 Millas de Darlington” en 2011, la llegada de Kurt Busch en 2012 y de Truex en 2014, además de su asociación con Joe Gibbs Racing, convirtieron a Furniture Row en “el David que venció a Goliat”, al proclamarse campeón en 2017 y ganar 16 carreras puntuables (de un total de 18) en los últimos tres años, un número que pudo ser mayor de no tener mala fortuna en varias ocasiones.

Sin embargo, la salida de 5-Hour ENERGY, patrocinador que cubría la mitad del presupuesto requerido, y un ataque cardíaco que Visser sufrió a inicios de noviembre del año pasado (que le impidió asistir a la final de Homestead y a la premiación de Truex), también influyeron en la decisión.

“Mientras me siento bien, necesito hacer las mejores decisiones que tendrán un impacto en mí y en mi familia”, expresó en el comunicado. “Mi esposa Carolyn y toda la familia Visser han sido un apoyo en todo nuestro viaje en las carreras y ha sido un paseo increíble para todos nosotros”.

Aunque el caso es particular por la situación de Visser, no deja de incluirse en la lista de equipos en problemas de patrocinio, como el caso de Hendrick Motorsports, que aún busca respaldo para el auto del heptacampeón Jimmie Johnson.