FOTO: Renault F1 Team

Daniel Ricciardo está preparado para ayudar a Renault no solo para mantenerse como cuarta potencia en la Fórmula 1, sino también para acercarse a los lugares de protagonismo.

Con un auto que demostró potencial durante la pretemporada, una unidad motriz renovada y la que pinta para ser una de las duplas más explosivas del Mundial, al convertirse en coequipero de Nico Hulkenberg, el australiano no puede esperar para su Gran Premio de casa, en el inicio de una batalla que se pronostica que será muy pareja entre las escuderías de mitad de parrilla.

“Siempre hay tanta expectativa al comienzo de la temporada de Fórmula 1, y esto ha sido amplificado al unirme a un equipo nuevo”, comentó. “He tenido esta fecha marcada desde que anuncié que firmaría con Renault y estoy esperando con ansias a comenzar la semana de carreras”.

“Ha sido un invierno largo con muchas teorías y especulación alrededor, pero la pista de carreras es donde resolvemos todo eso. Tuvimos una prueba invernal buena, estoy creciendo más feliz cada vez que subo al auto y la primera carrera será especialmente emocionante”.

Ricciardo reconoce que le tomará algún tiempo acoplarse a la dinámica de trabajo a pleno, además de que a diferencia de su etapa con Red Bull, los podios no llegarán de inmediato.

Sin embargo, ya que sus primeros meses con la fábrica francesa han sido de aprendizaje arduo, tiene motivos para ser optimista sobre el proyecto, que en principio busca solucionar problemas de confiabilidad y, mediante los planes ambiciosos en las fábricas de Enstone y Viry-Châtillon, elevar su nivel de desempeño en cada fin de semana.

“Somos realistas en nuestro enfoque y tenemos trabajo por hacer”, aseguró. “Tenemos una plataforma decente para construir ahora y siempre nos esforzamos para ser mejor. Hemos encontrado algunas cosas durante las pruebas, las cuales analizaremos y veremos lo que queremos tomar para adelante, pero nuestros pasos grandes vendrán durante los siguientes meses”.