FOTO: Mercedes AMG F1

La jerarquía de Lewis Hamilton tomó un curso anticlimático en esta ocasión, pero a pesar del susto, culminó con un triunfo más en Silverstone.

El año pasado, al británico se le aplaudió por hacer la vuelta más rápida de la competencia de Fórmula 1 en medio del tránsito y con un compuesto de neumáticos más duro.

En esta ocasión, sobrevivir a un cierre caótico de competencia, en el que completó más de la mitad del circuito con tres ruedas, le valió el triunfo este domingo, que lo convierte en el piloto más exitoso en competencias en Reino Unido.

«Nunca antes había experimentado algo así. Esa última vuelta fue una de las vueltas más desafiantes que he tenido», exclamó. «Cuando escuché que el neumático de Valtteri había volado, miré el mío y todo parecía estar bien, pero comencé a levantar».

«Entonces, de repente se desinfló por la recta. Fue una sensación de (tener el) corazón en tu boca y luego sólo traté de mantener la velocidad sin dañar el auto».

 

Aunque Hamilton fue uno de los últimos en detenerse en fosos durante el segundo encadenamiento del evento, fue tal el empuje sobre el auto que la rueda delantera izquierda no aguantó el turno de 37 vueltas y se reventó en el paso por Brooklands, en el último giro de carrera.

Para ese momento, Hamilton tenía una ventaja de 32 segundos sobre Max Verstappen, luego de que el holandés se detuviera en fosos por neumáticos frescos que le permitieron llegar al final sin problemas.

Por ello, las cosas las tomó con calma, yendo a velocidad reducida al tiempo de escuchar la voz mesurada de su ingeniero Peter Bonnington a lo largo de la vuelta final, misma que se convirtió su tono en alegría una vez que cruzó la meta final.

«(El neumático) estaba bajando bastante rápido y estaba pensando ‘¿Qué tan lejos está el final de la vuelta?’. Pero logramos que el auto cruzara la línea», comentó Hamilton.

«Pero el auto pareció girar bien a través de Maggots y Becketts, afortunadamente. Llegué a la (Curva) 15 y ahí fue donde realmente fue un poco difícil, y pude escuchar la diferencia bajando de 19 a 10 (segundos)».

«Entonces pensé que podía ir a fondo en la 15 a 16, y luego esto no se detuvo. Llegué a la curva, (había) mucho subviraje, lo escuché decir ‘9, 8, 7’ – y yo estaba (pensando en) solo volver a usar potencia e intentar que la cosa girara».

«La última vuelta fue definitivamente inolvidable, me siento tan agradecido de haberlo recuperado y podría asegurar la victoria».

Razones como ésta son por las cuales Toto Wolff prefiere no cantar victoria antes de tiempo, con todo y el hecho de admitir que el W11 de Mercedes está «en una liga aparte».

«Seguiremos siendo escépticos, sabemos que tenemos un auto rápido y un motor potente, pero no daremos nada por sentado hasta que hayamos cruzado la línea de meta en cada fin de semana de carrera», afirmó el austriaco.