Brabham BMW BT52 (FOTO: BMW Motorsport)

BMW celebra “50 años de Potencia Turbo en el Automovilismo” en 2019.

Desde su primer motor con turbocargador, en 1969, hasta la unidad P48 que tiene integrada en sus modelos M4 DTM, que ya tiene seis victorias en su nombre esta temporada, la marca alemana ha dado muchos pasos adelante. A continuación, comparte una descripción general de la evolución de los propulsores de este tipo en el deporte:

1969: BMW 2002 TI – Motor: BMW M121

Compuesto de cuatro cilindros en línea, con una capacidad de dos litros y turbocompresor, fue un pionero en la historia, al ser el primero que la constructora utilizó en competencias.

Con 0,98 bar de sobrepresión, su primera generación generó alrededor de 280 CV a 6.500 rpm. Dieter Quester ganó el Campeonato Europeo de Turismos en un BMW 2002 TI con potencia turbo.

El motor BMW M121 (FOTO: Martin Hangen/hangenfto)

1976: BMW 3.0 CSL – Motor: BMW M49/4

El “Art Car”, diseñado por Frank Stella, corrió en las “24 Horas de Le Mans” en 1976 con esta unidad de potencia, que tenía un desplazamiento de 3.2 litros y presión de impulso de 1.72 bar, lo que generaba aproximadamente 750 hp a 9,000 rpm.

A los ingenieros de BMW Motorsport les llevó unas semanas armar un auto de prueba, que debutó en Silverstone; sin embargo, al igual que con el auto artístico en La Sarthe, problemas técnicos impidieron la obtención de un resultado bueno.

El “Auto Artístico” de Frank Stella (FOTO: BMW AG/Christian Kain)

1977: BMW 320 Group 5 – Motor: BMW M12/12

Desde 1977, Schnitzer Motorsport corrió la planta motriz en su auto 320 Group 5. Un año después, Harald Ertl ganó el Campeonato Alemán de Carreras con el motor de cuatro cilindros, que generó poco menos de 400 hp; una alternativa desarrollada por Paul Rosche y su equipo, en 1979, superó la barrera de los 500 hp.

1979: BMW M1 Group 5 – Motor: BMW M88/2

En 1979, una potencia impresionante de 1,000 hp permaneció inactiva. El motor ubicado en el centro no pudo liberar esta potencia hasta 1981, cuando la homologación del auto se retrasó.

Para ese momento, el M1 Procar, homologado de acuerdo con las reglas de Grupo 4, ya había alcanzado gran fama con el M88/1 naturalmente aspirado; sin embargo, la versión del Grupo 5 trajo consigo ventajas sobre sus rivales de Porsche y Ford, que eran muy fuertes en ese momento. Estos beneficios ayudaron a Hans-Joachim Stuck a una victoria prestigiosa en el Norisring en 1981.

1981-1987: Brabham BMW – Motor: BMW M12/13

Basado en el 320 Group 5, Paul Rosche desarrolló la unidad de 1.5 litros utilizado en el Brabham BMW de Fórmula Uno en 1981. Inicialmente generó hasta 560 hp en las competencias, pero este rendimiento aumentaba todo el tiempo.

En 1982, Nelson Piquet logró la primera victoria de un monoplaza del Gran Circo con BMW Turbo Power y, un año después, se proclamó campeón mundial en el Brabham BT52. En este punto, su unidad generaba 640 hp en modo de carrera, con 2.9 bar de presión del turno.

Su sucesor, el M12/13/1, alcanzó hasta 1,400 hp en calificación, lo que lo convierte en el más potente de la historia de la F1. También fue utilizado por equipos cliente, incluidos ATS, Arrows y Benetton.

El M12/13/1, capturado en 1986 (FOTO: BMW Motorsport)

2011-2012: MINI WRC and BMW 320TC WTCC – Motores: P14 and P13

Después de la era de la F1, BMW Motorsport tardó hasta 2011 para desarrollar otro propulsor turbocargado: el P14, basado en el motor de producción del Mini Cooper S, en el Mini Countryman World Rally Car, y el P13 en el coche 320TC para el WTCC.

La potencia incrementó dramáticamente a 320 hp, desde un desplazamiento de solo 1.6 litros. El bloque de cilindros y la culata no se modificaron en gran medida, lo que muestra cuán robusto era el motor de producción.

Vista frontal del MINI John Cooper Works WRC 2011 con el motor P14 (FOTO: BMW Motorsport)

2016: BMW M6 GT3 – Motor: BMW P63

En 2016, el M6 GT3 fue el siguiente auto de carreras en competir con la potencia turbo. El P63 se basó en la versión de producción del S63 y se modificó ligeramente para satisfacer las demandas del deporte.

Gracias a la tecnología M TwinPower Turbo, la máquina V8 con capacidad de 4.4 litros genera hasta 585 CV, según su clasificación. Entre otros éxitos, esta combinación ha ganado las “24 Horas de Spa-Francorchamps” dos veces y la Copa del Mundo FIA GT en Macao.

Vista frontal del BMW M6 GT3 con el motor P63 (FOTO: BMW Motorsport)

2018: BMW M8 GTE ­– Motor: BMW P63/1

En preparación para ingresar al WEC y al Campeonato IMSA-SCC con el M8 GTE, la unidad del modelo M6 GT3 se redujo de un desplazamiento de 4.4 a 4.0 litros para cumplir con las reglas GTE.

El P63/1 consta de casi 2,300 componentes, de los cuales 985 son únicos, 181 provienen de proyectos de producción y más de 700 se desarrollaron desde cero especialmente para su uso o se transfirieron a este proyecto desde otros programas.

Dependiendo de la clasificación, genera entre 500 y 600 CV y, en ese momento, fue el motor más eficiente que BMW Motorsport desarrolló. Su mayor éxito hasta la fecha se produjo en la forma de una victoria en la clase GTLM en las 24 Horas de Daytona en 2019.

2019: BMW M4 DTM – Motor: BMW P48

En el 50 aniversario del programa BMW Turbo, el uso del turbocargador regresó al DTM en 2019. Como el de 1969, el P48 es de dos litros y cuatro cilindros, pero ahora es capaz de desarrollar más de 600 hp con con presiones de hasta 2.5 bar.

Con 85 kilogramos, pesa solo la mitad que su predecesor en el DTM, y cuenta con cifras impresionantes en comparación con los propulsores del DTM utilizados anteriormente: la mitad del desplazamiento, más potencia y menos consumo. El P48 ganó en su debut, en la apertura de la temporada 2019 en Hockenheim.

El P48 que impulsa a los DTM actuales (FOTO: Martin Hangen/hangenfoto)