FOTO: Ducati Media House

La polémica tras el GP de Aragón se generó en el momento en el que Jorge Lorenzo culpó a Marc Márquez de su caída que, hasta ahora, deja en duda para su participación en la siguiente competencia del MotoGP.

El integrante de Ducati arrancó en la PP en la jornada dominical en MotorLand, pero en la primera curva del recorrido, fue superado por su compatriota de Honda cuando éste le ganó la línea interna cuando extendió su frenada; difiriendo del punto de vista que ofrecieron las imágenes del exterior, quedó muy molesto por la maniobra de su futuro coequipero.

“Desde lo que viví, entré en la línea normal de la curva, como lo he hecho en los últimos siete años, pero vi a Marc ir hacia adentro, muy agresivo, sin hacer el trazo porque tú ves dónde terminó, en la (pintura) verde (de la parte exterior)”, comentó en la rueda de prensa posterior a la carrera.

“Cuando él vio que yo estaba ahí, él trató de no dejarme pasar en la curva y yo no tuve opción que ir a la parte sucia, porque nos fuimos muy ancho y los otros pilotos se acercaban; si no quería perder cinco o seis posiciones, tuve que apretar el acelerador”.

“No esperaba que la parte trasera reaccionara así; si no, no lo hubiera abierto así, colocaba la moto recta e iba a la parte exterior de la pista, pero no tenía muchas opciones”.

Lorenzo terminó con una fractura en el segundo metatarsiano en su pie derecho y una dislocación en otro dedo que lo colocan sin el alta médica para competir en Tailandia en un par de semanas; aunque no aseguró una visita a los oficiales en el siguiente evento, lo mínimo que espera es una disculpa de Márquez, quien se limitó a decir que fue una situación circunstancial, ante la naturaleza de la zona del trazado.

“Para no tener ningún contacto dejé los frenos para salirme a la zona sucia”, describió. “Si vas a la parte sucia, es fácil chocar”.

Lorenzo usará un yeso hasta la próxima semana, aunque en los siguientes días seguirá sometiéndose a estudios para ver si puede competir en el circuito de Burinam.