Foto: Porsche

La electrificación en los autos está dejando de ser una idea lejana para convertirse rápidamente en una realidad cada vez más tangible. Los ejemplares eléctricos ya no son conceptuales o exóticos, sino algo mundano, sobre todo ahora que ya existen hasta en los segmentos de acceso a las marcas y, aún más importante, en unas que hasta hace poco tiempo era impensable que incorporaran algún modelo eléctrico a sus gamas, léase Porsche.

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Así las cosas, la marca de Zuffenhausen nos ha deleitado con la llegada de su Taycan novísimo, una especie de Panamera, pero más agresivo… y eléctrico. Es un sedán largo, muy estilizado y aerodinámico de prácticamente 5 metros de largo, 2 de ancho y apenas 1.4 de alto. Está construido sobre una plataforma nueva denominada J1, distinta a la del Panamera.

El interior tiene de serie una configuración para cuatro pasajeros, aunque opcionalmente se puede pedir con cinco plazas. La intención de este quinto lugar es más para salir de alguna urgencia que ser utilizada habitualmente, pues el espacio es muy reducido.
En el habitáculo hay hasta cinco pantallas repartidas, entre ellas una curva para la instrumentación y otra enfrente del pasajero delantero.

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Porsche inició la comercialización del Taycan con dos versiones llamadas –inexplicablemente– Turbo (680 caballos) y Turbo S (con 761), ambas con tracción total y una autonomía de entre 412 y 450 km. A éstas se sumó la tercera llamada 4S. Éste puede tener dos baterías de distinta capacidad (79.2 o 93.4 kWh) y, en función de éstas, diferente potencia (530 o 571 caballos) y autonomía (407 y 463 km); más adelante llegarán versiones de potencia menor y tracción trasera.
El modelo eléctrico más parecido en el mercado al Taycan es el Tesla Model S. La versión Performance Ludicrous del Model S tiene 772 caballos, acelera algo más rápido y tiene más autonomía (590 km) que el más potente y caro de los Taycan.

Ahora bien, el Porsche tiene interiores de mayor calidad que Tesla, tanto en ensambles como materiales, además de un equipamiento mayor. La aerodinámica del Taycan está muy cuidada, en las versiones 4S y Turbo tiene un coeficiente aerodinámico de apenas 0.22 –que es muy bajo–, mientras que el Turbo S tiene más resistencia al avance, un Cx de 0.25. Para lograr estas cifras, entre otras soluciones, Porsche utiliza un sistema de rejillas activas de ventilación –se cierran cuando no se necesita que ese flujo de aire se dirija a los dos radiadores ni a los frenos–, una suspensión neumática que lo acerca al suelo –baja hasta 22 mm la carrocería, disminuyendo la superficie frontal–, un fondo prácticamente plano, un alerón trasero activo y unas manijas retráctiles en las puertas que, una vez en movimiento, quedan ocultas al ras de la carrocería; una solución que también emplean Tesla y Land Rover.

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El Taycan es muy rápido. Su versión Turbo puede acelerar desde 0 a 100 kph en apenas 3.2 segundos, al tiempo que el Turbo S lo hace en 2.8 segundos; el Tesla Model S Perfomance es dos décimas más rápido. Las dos versiones del Taycan alcanzan la misma velocidad máxima de 260 kph. La marca ofrece opcionalmente un sistema denominado Porsche Electric Sport Sound que emite un sonido que recuerda al de un motor de combustión a través de las bocinas del auto. Según Porsche sirve para cumplir con las normativas de sonido de este tipo de vehículos en los países donde se comercializa.

Foto: Porsche

La energía se almacena en una batería de iones de litio colocada entre los dos ejes bajo el piso y refrigerada por líquido. Las tomas de recarga están en las aletas delanteras y cuando se abren, las tapas quedan ocultas por dentro de la aleta para evitar que se dañen por descuido o intencionalmente mientras se recarga el auto.

El Taycan se puede cargar hasta
11 kW con corriente alterna y 270 kW con corriente continua gracias a que su sistema eléctrico opera a 800 V en vez de 400 V. Al doblar la tensión se puede duplicar la potencia sin aumentar la intensidad, por lo que no hay que incrementar la sección del cableado y por ende el peso. En el primer caso, una recarga completa requiere de cinco horas, en el segundo se tarda 23 minutos para pasar de un 5 a un 80%. Cuando se usa un cargador ultrarrápido de 800 V, la potencia de carga no es constante, sino que decrece al aumentar el nivel de carga.

El Porsche Taycan nació como un sueño en 2015 cuando se presentó el Mission E, y hoy es una realidad. Una que además luce muy bien, se maneja aún mejor y promete tanta diversión al volante como cualquiera de sus hermanos de gama de motor convencional.

VÍCTOR ORTIZ