El vehículo Peugeot, que tuvo a Albert Lemaître y Adolphe Clément, fue uno de los ganadores de la Carrera París-Rouen (FOTO: Archivo Daimler)

El 22 de julio es una fecha emblemática para los aficionados del deporte, ya que se conmemora la realización de la primera competencia de automovilismo en la historia.

En 1894, en punto de las 8 AM, 21 pilotos, cada uno con uno o más pasajeros, tomaron la salida en la “Carrera París-Rouen”, una prueba de 127 kilómetros de recorrido que inició en Boulevard Maillot, alrededor del Bosque de Bolonia de la capital francesa, y terminó en la ciudad de Rouen.

El evento fue organizado por el diario local “Le Petit Journal”, mediante el periodista Pierre Giffard, quien publicó la convocatoria en diciembre de 1893. El reglamento estipulaba que, para esta competencia de autos de carruajes sin caballos, los autos debían ser “no peligrosos, fáciles de conducir y baratos para el viaje”. El costo de inscripción era de 10 francos.

Originalmente se postularon 102 candidatos para correr, pero solo 69 inscritos se presentaron; aún así, se requirió de tres días de calificaciones, en un tramo de 50 kilómetros, para definir quién podía disputar el evento estelar; de esta forma, la lista se redujo a 21.

Ilustración de Hans Liska de 1960 que muestra a Émile Roger, socio de los vehículos Benz, en la Carrera París Rouen (FOTO: Archivo Daimler)

Pese a los obstáculos de un evento de este tipo, como la cantidad de espectadores y el hecho de que los caminos no eran cerrados, la carrera se llevó a cabo atravesando ciudades varias, con un descanso al mediodía.

El primer vehículo, manejado por Count De Dion, llegó a la meta final, en “Champ de Mars”, a las 5:40 PM, cronometrando un tiempo de 6h48m a un promedio de velocidad de 19 kph, seguido por otras 16 máquinas que completaron la distancia; sin embargo, el premio principal se entregó a los competidores “cuyo auto se acercara más al ideal” descrito en el reglamento, en función de sus medidas de seguridad y capacidades técnicas.

Por ello, fue compartido entre dos fabricantes franceses, Panhard & Levassor y Peugeot, que utilizaron el “Sistema Daimler”, un motor en forma de V, de dos cilindros y 3.5 caballos de fuerza, inventado por Gottlieb Daimler y preparado en Francia. Cada uno se hizo acreedor a un premio de 5 mil francos.

“El señor Daimler, quien estuvo presente ayer en Rouen para compartir el triunfo de su trabajo, ha convertido el combustible de petróleo o gasolina en una solución práctica”, indicaba el anuncio oficial.

Desde ese día, el deporte y la industria automotriz han crecido casi en paralelo (el primer automóvil se construyó menos de 10 años antes). Campeonatos y pruebas prestigiosas, sin importar el formato, han llegado y se han ido, pero la evolución y el espíritu de competencia ante el tiempo, u otra marca rival, han prevalecido hasta la actualidad.