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FOTO: Joe Skibinski/INDYCAR

Tres carreras, tres actuaciones sobresalientes para Alexander Rossi, quien es el nuevo líder de la IndyCar.

El ex Fórmula 1 se convirtió en la referencia de la primera parte del campeonato, al subir al pódium en los eventos celebrados hasta el momento: en St. Petersburg se quedó con la tercera posición, misma que repitió en el óvalo de Phoenix, donde se recuperó de un incidente en los fosos y amenazó también con ganar.

Llegó Long Beach, sitio en el que se quedó con la victoria, tras arrancar en la PP y liderar al pelotón en 71 de las 85 vueltas recorridas. No tuvo rivales; los únicos en ser competitivos durante el fin de semana, Josef Newgarden, Ryan Hunter-Reay y Sébastien Bourdais, fueron desapareciendo conforme transcurrió el evento.

Por ello, se siente satisfecho de seguir encontrando superioridad conforme se adentra en la categoría.

“Siempre miramos hacia atrás en ciertas cosas, en lo que pudo haber sido mejor, pero sí, creo que atinamos la puesta a punto en cada sesión, lo cual es muy difícil en este campeonato con las condiciones cambiantes y el diferente hule que se queda sentado”, declaró.

“Hemos tenido tres buenas carreras, y hemos sido capaces de colocar al auto en la ventana (de los primeros lugares) consistentemente”.

FOTO: Joe Skibinski/INDYCAR

Luego de ganar las “500 Millas de Indianapolis” en 2016, gracias al ahorro extremo de combustible en la parte final del recorrido, el desempeño de Rossi en su primer año en la serie quedó lejos de sus expectativas personales, al obtener seis resultados entre los primeros 10 lugares (de 16 posibles) y terminar a las puertas del Top 10 general.

Pero desde el año pasado las cosas han resultado a su favor. La llegada de un joven pero talentoso ingeniero, junto con la mejora de los coches de Andretti Autosport, equipo irregular en tiempo reciente, le permitieron asegurar el séptimo sitio en el puntaje, demostrando sólidas exhibiciones de manejo como en Watkins Glen, donde dominó a placer en condiciones climáticas cambiantes. La mejora de los motores Honda también ha contibuido.

A pesar de esto, el californiano no se duerme en sus laureles, ante la competitividad de los equipos y la amenaza constante que siempre representan los pilotos de Team Penske y Chip Ganassi, además de que para ser candidato a ganar Indianapolis, se necesita el mejor estado anímico.

“Hay muchos, muchos equipos fuertes y pilotos fuertes en este campeonato que tienen la capacidad de vencernos, y creo que el esfuerzo que se coloca en Indianapolis, en el taller, y el deseo continuo de ser mejores es algo que hace la diferencia”, expresó.

“Somos un equipo muy motivado al momento. No han sido los tres o cuatro años más fáciles para Andretti Autosport, y hubo un tiempo en el que ellos fueron campeones. Así que definitivamente, como grupo, todos queremos regresar a ese punto, y estamos intentándolo muy fuerte para que eso suceda”.

Es la primera vez desde 2014 que un representante del equipo de Michael Andretti encabeza el campeonato de IndyCar. Con tres fechas cumplidas, tiene ventaja de 22 puntos sobre Newgarden y de 33 sobre Graham Rahal.