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Los españoles se confabulan y evitan que el italiano obtenga su décimo título

Quizás habría que cambiarle el título de MotoGP a Campeonato Español de Motociclismo o algo por el estilo, para que entendamos quien tiene predeterminado ganar.

El cierre de temporada de MotoGP fue el más polémico en años, y el primero en 10 años en que un piloto que llegó segundo a la carrera final del año ganó el título.

Valentino Rossi había mantenido la punta desde el inicio del año y en la penúltima carrera en Malasia, en la conferencia de prensa, acusó a Marc Márquez, de Honda, de estar ayudando a su compatriota de Mallorca, Jorge Lorenzo, de Yamaha, y coequipero de Rossi, a obtener el título, pues Jorge perdería la pelea si Rossi acababa detrás de él aunque el español ganara. Por ello, Jorge necesitaba que alguien terminara entre él y Valentino. Rossi argumentaba que el catalán bicampeón de Honda iba a meterse en la pelea entre los dos de Yamaha para favorecer a Jorge, pero muchos lo tomaron a broma.

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En la carrera, Dani Pedrosa, el otro español de Honda, pero aparentemente neutral en la batalla, se fue al frente, seguido por Marc, con Jorge tercero y Valentino en quinto hasta que se deshizo de la competencia y empezó a cerrar la brecha con Jorge. Pero, misteriosamente, Marc bajó el ritmo, dejó pasar a Jorge y cuando Rossi lo alcanzó entonces volvió a subir su paso y se puso a pelear con Rossi, permitiendo que Lorenzo se alejara, tal como había dicho el italiano.

Rossi pasó a Márquez varias veces, pero el español atacó salvajemente, tocando incluso a su rival en dos ocasiones, y Valentino gesticuló un par de veces a la salida de las curvas increpándolo. Finalmente, Valentino decidió actuar y lo esperó a la entrada de la curva 14. Se abrió para hacerlo perder tiempo, pero Marc aceleró, tocó la Yamaha con su moto y Valentino extendió la pierna en un movimiento defensivo y Marc cayó. Posteriormente diría que había sido agredido, lo cual era ridículo pues no hay forma de tirar una moto de una patada a velocidad, pero la maquinaria de los promotores del campeonato – españoles también– de inmediato lanzó el incidente a las redes sociales a un linchamiento virtual del italiano, el cual conservó el tercer sitio, detrás de Lorenzo, mientras Marc se iba a los fosos, protestaba, y pedía castigo para el nonacampeón.

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Al terminar la carrera los comisarios deliberaron y le dieron tres puntos de penalización a Rossi, lo cual implicaba que tenía que salir desde el fondo en la fecha final en Valencia, una de las cuatro fechas del Mundial en España. Rossi apeló, su apelación fue rechazada y con eso el campeonato quedaba decidido, pues tendría que pasar a más de 20 centauros para llegar justo detrás de Lorenzo y evitar que el mallorquín se coronara, pese a la ventaja de Rossi de 7 puntos. A final de cuentas Yamaha está patrocinado por una compañía española, igual que Honda, así que mercadológicamente tampoco iban a pelearse mucho.

Lorenzo, quien no contento con la ayuda de Marc, pedía que hubiera un castigo mayor para Rossi, hizo su trabajo, salió al frente y ganó, escoltado y protegido por Marc, quien a veces hacía el intento de rebasarlo, pero casualmente siempre se rezagaba; Pedrosa fue tercero hasta donde le alcanzó, sin entrometerse. Valentino rebasó a 20 pilotos, pero cuando llegó al cuarto sitio estaba casi 15 segundos detrás de los punteros y sin llantas para pelear.

Jorge celebró su tercer título en MotoGP y Rossi no fue a la premiación esa noche, pues el despojo se había concretado y no hubo mención de su ausencia en la prensa oficial. Quizás habría que cambiarle el título de MotoGP a Campeonato Español de Motociclismo o algo por el estilo, para que entendamos quien tiene predeterminado ganar.