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ES EL CAMINO A SEGUIR, POR EL MOMENTO

La llegada y resultados de Haas F1 Team han reavivado el debate de los autos cliente en la Fórmula Uno. Técnicamente, los estadounidenses son constructores, pero la realidad es que construyen lo mínimo solicitado por la FIA para ser considerados como tal y el resto lo adquirieron de Ferrari. Es lo mismo que hacen equipos como Williams, Force India y Sauber pero un poco llevado al extremo permitido por las reglas. Si bien ya antes de salir a pista se había puesto énfasis en el tema de la colaboración entre Haas y Ferrari, los resultados han alarmado a los equipos que se han visto rebasados en la pista tras años de desarrollo e investigación.
Desde un punto de vista legal, lo de Haas no tiene problema alguno, cumple las reglas como constructor y listo. Desde el sentido de justicia para los equipos que durante años han invertido en mantenerse relativamente independientes y pagando, básicamente, lo más costoso de desarrollar, pues resulta que esto viene a desincentivar la independencia de los equipos. Lo hace en el tema comercial, pues abarata costos y permite que la inversión de grandes armadores sea un poco más rentable al tener más clientes a quienes vender las mismas piezas mientras que los equipos como Haas pueden tener buenos resultados sin tanta inversión. Desde el punto de vista deportivo, tenemos autos que son competitivos entre sí desde el inicio, que brindan un mejor espectáculo en pista al tener posibilidades de pelear puntos o, incluso, algo más.
Claro, el problema de ello es qué tanto termina la F1 acercándose al modelo que se ejercita en IndyCar donde tener un equipo es completamente distinto a la filosofía de la máxima categoría. Pero antes de enardecernos, pensemos en que la Fórmula Uno ya era así antes (RB y STR es un ejemplo que ya tiene 10 años) y que, en esta época de procesiones largas, lo que se necesita es espectáculo en pista. Haas ha dado eso en apenas dos carreras al pelear como si llevara varios años en la parrilla. El éxito de su modelo traerá a los imitadores pronto.

Carlos A. Jalife Ruz Twitter @elzurdojalife • laplumadelzurdo.blogspot.mx

 

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NO A LOS EQUIPOS SATÉLITES

Aunque lo que ha hecho Haas contra los equipos más establecidos de la Fórmula Uno en este poco tiempo pareciera el camino a seguir, creo que a la larga esto generaría una brecha más grande entre los equipos de fábrica y los independientes.
Los estadounidenses se quedaron al borde de lo permitido por el libro de reglas para no ser considerados como “customer cars” tan polémicos y tomaron todo lo que Ferrari les pudo ofrecer, dentro de la normatividad, para poder ser competitivos desde un principio. Si otros constructores se fueran por este camino, podríamos volver a una F1 con mayor número de equipos al permitirle a los nuevos invertir cantidades menores. Ya incluso se habla de que Manor podría convertirse en algo similar con Mercedes para 2017.
Aunque suena bueno para los aficionados podríamos caer en algo peor que lo que hemos sufrido en los últimos años. De entrada, nada nos asegura que todos los constructores serán igual de buenos, por lo mismo, algunos equipos satélites podrían ser mejores que algunos constructores, eliminando la de por sí, paupérrima participación de los fabricantes de autos en la categoría.
También es obvio que los constructores no le darían todos sus secretos a los equipos satélites y, entre más clientes tengan que atender, menor será el apoyo que recibirán para continuar desarrollando el auto. Terminarían comprando los componentes y usándolos como mejor puedan entenderlos, pero sin el conocimiento claro que los ingenieros de Ferrari, Mercedes y otros usaron para llegar al diseño de sus autos. Esto llevaría a tener constructores con todo el conocimiento el cual sí pueden aprovechar para pelear los triunfos.
Al vender componentes a más equipos, se generaría un mercado similar al que ya tenemos de motores, donde cada motor vale distinto. Los constructores tendrían más recursos para invertir en la F1 mientras que los compradores seguirían con sus presupuestos mínimos, o gastando más en mejores componentes e incrementando sus gastos.
Sí, es prometedor lo que hace Haas y nos hace soñar con una Fórmula Uno más competitiva, pero hay que hacerlo con cuidado porque la oferta y demanda terminan dictando como se mueven los mercados y aquí no es la excepción.

Omar E. Jalife Ruz Twitter @ojalife • ladesmanianada.blogspot.com