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Marcus Ericsson dice que la “adulación” que rodeó a su ex compañero de equipo en Fórmula 1, Pascal Wehrlein, lo ayudó, pero argumenta que la F1 aún no se ha dado cuenta de lo que realmente es capaz.

Wehrlein llegó a Sauber como protegido de Mercedes, recién llegado de anotar un punto para Manor en su temporada de novato en la F1 y con un CV que incluía el título 2015 en DTM.

En tanto, Ericsson fue superado por su compañero de equipo Kamui Kobayashi en Caterham en su temporada de novato (2014), pero piensa que al final, enfrentarse a Wehrlein lo impulsó y lo hizo crecer como piloto.

“Todavía sigo en desarrollo y cada día soy mejor”, dijo Ericsson, quien compartirá equipo con el campeón de Fórmula 2, Charles Leclerc, mientras Sauber comienza su asociación con Alfa Romeo.

“Mi primer año con Kamui fue realmente duro, Kamui tenía mucha experiencia y era un buen piloto. Pero Pascal es un piloto con mucho talento y ha sido realmente bueno para mí tenerlo como compañero de equipo y referencia. Si miras las estadísticas de este año, si tomas el promedio entre compañeros, somos los más cercanos en la parrilla. Creo que eso dice mucho y representa algo grande para mí”, argumentó Marcus.