El equipo de Milton Keynes se sorprendió al estar un segundo detrás del ritmo de Mercedes en la calificación, antes de que Max Verstappen siguiera de cerca a Lewis Hamilton por la victoria en la carrera.

El jefe de Red Bull, Christian Horner, cree que una brecha normal en la calificación, gracias al impulso del motor Q3 de Mercedes, se agravó porque el circuito de Suzuka fue más sensible a la potencia este año.

Horner dijo que Red Bull es mejor en la carrera que en la calificación porque corren de la misma forma en ambas.  “Este circuito es bastante sensible dado que mucha parte es plana, incluso con las curvas de carga. Así que lo que nos pareció encontrar es que, si tomamos una curva como 130R, en comparación con los otros equipos, a pesar de que la curva es plana, nunca nos recuperamos en la salida de la curva”.

Sin embargo Horner habló de que su chasis fue fuerte durante todo el fin de semana y que la diferencia se vio en que Mercedes y Ferrari “no pueden correr en los modos de alta potencia durante esa duración durante la carrera”.