El piloto de Ferrari, Kimi Raikkonen, pidió paciencia ante las quejas de los pilotos que externaron su preocupación por los problemas de rebase que se presentaron durante el GP de Australia y argumentó que “nunca va a ser fácil” adelantar en F1.

“Es sólo una carrera y este circuito está lejos de ser un circuito sencillo, algunas pistas serán más fáciles, otras más difíciles, pero tenemos que ver cómo enfrentaremos las siguientes competencias”, indicó Kimi.

El jefe del equipo de Red Bull, Christian Horner, estuvo de acuerdo con Kimi, agregando: “Nunca ha habido muchos rebases aquí. Esperemos a ver qué pasa en China y en Bahrein, pues son dos de los circuitos más fáciles para rebasar”.