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Hamilton regresó a su buena forma en Abu Dhabi y, tras el pinchazo de Vettel en la vuelta inicial, conservó todo bajo control para ganar. Por MARK HUGHES

CALIFICACIÓN

Sebastian Vettel lo hizo: igualó el record histórico de Nigel Mansell de PPs en una campaña, pero estuvo cerca de no lograrlo. Si Lewis Hamilton hubiera repetido su vuelta de la Q2, el hombre de Red Bull se hubiera quedado frustrado.

“En mi primera corrida en la Q3 presioné un poco más de lo debido, pero quedé mucho más contento con la segunda”, dijo. Él está consciente de su sitio en los libros de historia y aquí se colocó en un capítulo distinto.

CARRERA

Para cuando llegaron a la Curva 1, Vettel ya sacaba varios largos de ventaja a Hamilton. El campeón estaba desesperado por poner tanto espacio como fuera posible entre ellos en los segundos iniciales porque sabía –de la calificación– que en la recta trasera larga era unos 8 kph más lento que el McLaren.

Si Lewis se chupaba el aire en la vuelta inicial, Vettel podía ser vulnerable y tenía una misión. Se montó sobre el bordo exterior – no más que todo el fin de semana, no más duro que el resto, y parecía que escapaba al libro de récords.

Entonces, en la Curva 2, rápida y a la izquierda, algo completamente inesperado sucedió frente a los ojos de Hamilton. El Red Bull con su llanta trasera derecha aparentemente desinflada por completo se fue de lado y se despistó con humo saliendo de sus torturadas Pirellis. Lewis estaba tan atrás que ni siquiera necesitó levantar el pie del acelerador y se relajó viendo ese retrato en el que todo lo que hay frente a ti es la pista vacía.

Esa fue la base de esta carrera. Hamilton se mantuvo vigilante a la hora de las paradas en fosos –sólo dos, pues la degradación de las llantas fue baja – por el Ferrari del tenaz Fernando Alonso, pero no pasó de ser una luz amarilla de preocupación, nunca una roja.


Su otro rival potencial, su coequipero Jenson Button, se retrasó por culpa de un KERS intermitente, falla que lo hizo estar siempre tratando de alterar los controles mientras mantenía el ritmo y se defendía de los ataques del Red Bull de Mark Webber o del Ferrari de Felipe Massa.

Hamilton se veía aliviado de estar de regreso en el escalón central del podio. Alonso y Button ambos absolutamente merecedores de estar ahí con él, pese a los esfuerzos de Webber. Rosberg quedó a menos de dos segundos de Massa al final y más de 20 adelante de Schumacher, quien rechazó el ataque de Sutil por el séptimo sitio sólo tras la segunda parada.

Di Resta, quien arrancó con las duras, fue noveno frente al veloz cerrador Sauber de Kamui Kobayashi, quien paró más tarde.

Cuando Pirelli se sumergió en la información se descubrió que había una pequeña, pero definida pérdida de presión en la llanta de Vettel en la vuelta de formación. Lo que haya pasado con la llanta inició en esa vuelta que no cuenta y terminó costándole a Seb la oportunidad de igualar el récord de Schumacher de 13 triunfos en una campaña. Ese récord particular tendrá que esperar otra campaña, ¿pero quien apostaría contra que caiga en sus manos a la larga?