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La industria del motor está cambiando a una forma prácticamente irreversible. Si bien todavía existen alternativas con motores térmicos y desplazamientos interminables como los V8 yanquis, la tendencia ahora apunta inequívocamente hacia la electrificación y todos van para allá, sean marcas generalistas o de nicho, como es el caso de Rimac. Este pequeño fabricante croata de autos súper deportivos fue protagonista en el Salón de Ginebra. Se ha caracterizado por utilizar electricidad como única fuente de energía, tipo Tesla. Ya habíamos visto un primer Coupé, que si bien nos sorprendió por sus formas y capacidades dinámicas, este nuevo modelo resulta aún más imponente. Se ve moderno, agresivo, futurista y sobre todo, dispuesto a poner contra las cuerdas a cualquier hiperauto del momento, sin importar qué motor lo impulse.

Sin duda alguna, la característica más destacable del Rimac es su sistema de propulsión, pues está conformado por cuatro motores eléctricos que en total entregan la escalofriante cifra de 1,914 caballos de potencia, lo que representa una ventaja de casi 400 caballos sobre al Bugatti Chiron. Lo mismo ocurre con el torque que en el Rimac llega a 1,700 libras/pie. Con estos números promete acelerar de 0 a 100 kph en apenas 1.85 segundos hasta alcanzar una velocidad máxima de 413 kph. El fabricante también promete 1/4 de milla en tan sólo 9.1 segundos. Se ha dicho que únicamente se fabricarán 150 ejemplares con un precio que no se ha definido aún, pero seguramente estará a la par de cualquier exótico italiano o alemán.

Durante la conducción, el paquete de baterías de 120 kWh, enfriado por agua, permitiría una autonomía cercana a los 650 km, siempre y cuando no se busque el mayor desempeño dinámico posible. Gracias a un cargador con una capacidad de 250 kW, un 80% de la carga estaría disponible en menos de media hora. El C_Two tiene elementos aerodinámicos activos como difusores delanteros y traseros, aletas en el cofre, spoiler trasero, así como entradas y salidas de aire en la parte inferior de la carrocería. Todos los elementos se pueden ajustar para buscar la mayor eficiencia y enfriamiento, sacrificando alguno que otro derrape intencional a favor de una carga aerodinámica mayor.

El Rimac C_Two tiene una serie de sensores diseñados para conseguir eventualmente un manejo autónomo nivel cuatro. Para ello está equipado con ocho cámaras, 12 sensores ultrasónicos, dos LIDAR, y seis radares; todo esto genera 8TB de Información por hora. Desde luego, la automatización completa del manejo llegará después, mientras tanto, el auto tiene de serie algunas asistencias a la conducción como frenado de emergencia, mantenimiento del carril y control de velocidad crucero adaptable con radar.

El Rimac está fabricado en fibra de carbono, con el paquete de baterías haciendo las veces de soporte estructural. El chasis también es de CFRP con elementos de aluminio para las zonas de impacto. Las puertas con apertura tipo mariposa permiten un acceso cómodo y fácil al habitáculo en donde hay espacio suficiente para los pasajeros. El tablero, aunque minimalista, tiene tres pantallas personalizables en las que se despliega tanta información como el conductor quiera ver. La cajuela también se puede adaptar al gusto de propietario: la tapa se puede quitar para que el motor eléctrico quede siempre a la vista. Sin duda alguna, con este tipo de autos queda de manifiesto que el futuro es ahora y que los autos eléctricos no necesariamente tienen que ser lentos o de corte citadino, también los puede haber con capacidades brutales cómo esta hermosa bestia de Croacia; como solía decir Bernie Ecclestone.

VÍCTOR ORTIZ