Compartir

El campeón de la IndyCar hizo acto de presencia en la batalla por el título de 2018.

Josef Newgarden no lucía como favorito para ser competitivo en la primera parte del año, en especial después de un mal resultado en la fecha inaugural del calendario; sin embargo, fue inteligente para remontar y ejecutar la estrategia en el final de las 250 millas de Phoenix de este fin de semana.

En una carrera en la que, de nueva cuenta, hacer rebases fue toda una complicación por la falta de grip en la línea externa, el estadounidense optó por adelantar su segunda parada en fosos bajo bandera verde y hacer vueltas rápidas antes de que sus rivales efectuaran su servicio, con lo cual pasó al frente en el que parecía ser el último stint de recorrido.

Pero un accidente de Ed Jones obligó a tomar decisiones: ¿ir por llantas frescas o defender con las uñas la victoria, teniendo como ventaja el uso del carril interno? En una situación similar a Iowa, en 2014, cuando Ryan Hunter-Reay arruinó la fiesta de Chip Ganassi Racing al cambiar neumáticos durante un encadenamiento tardío, Newgarden y su estratega en Team Penske, Tim Cindric, fueron por lo seguro.

Sus rivales en turno fueron Robert Wickens, quien, en su debut en óvalos, fue contendiente por el triunfo, y Alexander Rossi, quien se recuperó tras una penalización, provocada por atropellar a un mecánico y pisar las herramientas de su equipo. En un sprint de siete vueltas, Newgarden logró superar a ambos, haciendo uso del carril externo, ante la férrea defensa del ex DTM.

La combinación de resultados llevó al estadounidense a tomar el liderato del campeonato, con cinco puntos de diferencia sobre Rossi, en una noche en la que Sébastien Bourdais también fue sancionado por una falta similar a la de Rossi, aunque él no pudo recuperar su vuelta perdida; el francés llegó en 13°, con lo que cayó a tercero en el ranking general.

Pietro Fittipaldi tuvo altibajos en su primer fin de semana dentro de la IndyCar. Después de clasificar en 10° puesto, el brasileño se mantuvo en la mitad del contingente hasta que el aire sucio provocó que se fuera ancho y rozara la pared, en la vuelta 40, convirtiéndose en el primero de tres abandonos que tuvo el evento.

“Estábamos corriendo bien, pero luego me atrapé un grupo de autos mientras corrí un poco duro”, explicó el piloto de Escudería Telmex Telcel.

“Hubo mucha turbulencia, y con ese grupo no esperaba tanta diferencia, y el auto simplemente se soltó de mí. Una vez que te metes a la parte sucia, vas directamente a la pared. Estoy decepcionado por todos en Dale Coyne Racing. El equipo hizo un buen trabajo, ojalá pudiera haberles dado un mejor resultado, pero definitivamente fue una experiencia de aprendizaje”.

La siguiente carrera para Fittipaldi será en el circuito mixto de Indianapolis, el sábado 12 de mayo, mientras la IndyCar irá a las calles de Long Beach para encarar la tercera ronda de actividades del campeonato.