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Sebastien Loeb explicó el incidente que terminó con lo que él cree que será su último Rally Dakar y que dejó a su copiloto Daniel Elena lesionado.

De regreso al segundo lugar después de su victoria en la etapa cuatro, su participación finalizó el miércoles cuando aterrizó en un hoyo mientras trataba de evitar un auto atrapado en la cresta de una duna de arena.

Su Peugeot tuvo que ser extraído de la grieta con un camión, costando a Loeb casi tres horas, y luego tuvo que retirarse para que Elena, que estaba con un “dolor severo en el esternón y coxis” según una declaración del equipo, pudiera recibir atención médica en el campamento de Arequipa.

“Fue un comienzo muy complicado: la arena estaba muy suelta, el coche simplemente no subía por las dunas, y nos quedamos atrapados más o menos durante 20 minutos”, dijo Loeb.

“Llegamos a un lugar donde había otro competidor parado en una cresta, y para no tener que detenernos mientras estábamos subiendo, fui directamente a evitarlo, pero había un agujero justo encima de la cresta que no habíamos visto. Lo golpeamos duro. No había nada más que pudiéramos hacer”. 

Cuando se le preguntó si todavía sentía que esta era su última oportunidad de ganar el Dakar, Loeb respondió: “Tal vez, porque en este momento no pienso volver”.