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LA CARRERA DE VALENTINO ROSSI NO HA TERMINADO, PERO NUESTRO HISTORIADOR EN JEFE INDICA QUE EL ITALIANO TODAVÍA NO ALCANZA ALGUNAS DE LAS CIFRAS LEGENDARIAS DE ‘AGO’, CONSIDERADO TODAVÍA EL MEJOR PILOTO DE LA HISTORIA SOBRE DOS RUEDAS

Giacomo Agostini debutó en el mundial de motociclismo de 1964 en Alemania y su carrera local, en Monza, quedando cuarto en ambas en la clase de 250 cc. Ya era campeón italiano de 175 cc con la marca Morini, e iba rumbo al título nacional de 350 cc ese año. Pero tras su actuación en Monza, el conde Domenico Agusta lo reclutó para acompañar al campeón Mike Hailwood en las MV Agusta, con las que en 1965 quedó subcampeón en 350 cc con tres triunfos, el primero de ellos en Alemania, y también fue subcampeón de 500 cc, con un triunfo en Finlandia, el primero de 68 en la clase premier del motociclismo.

Pero Hailwood dejó a Agusta para irse a Honda en 1966 y ‘Ago’ el hombre del casco tricolor como la bandera italiana –verde del lado derecho, rojo, del izquierdo y blanco en la parte central– tomó el título de 500 cc que no soltaría hasta 1973 y en 350 cc ganó desde 1968 siete consecutivos. De hecho, entre 1968 y 1970 nadie más ganó ni en 350 cc ni en 500 cc una sola carrera del mundial, algo impensable actualmente, y la racha se extendió hasta la tercera fecha de 1971 –58 carreras consecutivas– cuando perdió la de 350 cc en el TT de la isla de Man, que ganaría 10 veces en su carrera. Pero Agostini se rehusó a competir en el TT en 1972 por motivos de seguridad y poco a poco los demás centauros lo apoyaron. Para 1977, la carrera entre bardas de piedra, casas y los árboles de la campiña británica, quedó fuera del Mundial.

Con mayor competencia, perdió el título de 50 cc en 1973 y decidió firmar para Yamaha en 1974. Inició la campaña ganando las 200 Millas de Daytona, que no eran del Mundial, pero tenían igual nivel de prestigio, aunque las caídas le impidieron ganar el título de 500 cc, pero sí logró el de 350 cc para la firma de los tres diapasones.

En 1975 se recuperó y le dio el primer título a la máquina nipona de 2 tiempos, en 500 cc y quedó subcampeón en 350 cc, aunque sería su última temporada completa, pues en 1976 corrió campañas parciales, ganando el TT holandés en Assen para su triunfo final en 350 cc, y luego en 500 cc eligió la MV Agusta de 4 tiempos para ganar en el ‘infierno verde’ del Nürburgring su victoria final en el Mundial, y también de la marca y de las motos de 4 tiempos. Y con ello mostró que no importaba la moto, la marca o la pista; Agostini era la diferencia.

Se retiró en 1977, a los 35 años de edad, en otra campaña parcial mientras tramaba su brinco a los autos, donde corrió F2 en 1978 y el campeonato británico para F1 de años anteriores y donde obtuvo algunos podios antes de colgar definitivamente el casco al final de 1979.

Posteriormente sería directivo de equipo para Yamaha y Cagiva, de lo cual se retiró en 1995 tras una temporada en el equipo Honda de 250 cc. Pero, desde mucho antes, su nombre es sinónimo de leyenda en dos ruedas.