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A los equipos de F1 les ha resultado complicado asegurarse de que sus autos, con el dispositivo halo obligatorio instalado, sean lo suficientemente fuertes como para resistir las nuevas pruebas de choque de la FIA.

El director técnico de Mercedes, James Allison, reveló la semana pasada que las fuerzas con las que debe lidiar el halo son equivalentes a colocar un autobús de dos pisos londinense sobre el automóvil.

Por otro lado, el director de ingeniería de McLaren, Matt Morris, explicó que su equipo tuvo que hacer cambios inesperados en su chasis después de encontrar algunos problemas con los primeros diseños de maqueta.

“Ha sido un gran desafío”, dijo Morris. “Obviamente no quieres construir un chasis completo, pero construimos varias piezas de prueba donde teníamos halos falsos, partes de halos, halos completos y probamos cómo se comportarían las interfaces. Cuando la prueba está sucediendo es bastante aterrador ver la cantidad de carga que entra”.

Morris dijo que será interesante ver los demás problemas que puedan tener los otros equipos durante las pruebas, porque es un área muy limitada de cambios. También explicó que la asignación de carenados y la forma en que se incorpora el halo alrededor de las monturas traseras puede significar que los diseños de los diferentes equipos se verán “un poco diferentes desde el punto de vista estético”.