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¿Cuál es la solución para los embotellamientos en el mundo?

bonusLapDiciembre2013 El crecimiento rápido de la población podría dejarnos sin espacio para los autos. Dan Stevens investiga. ¿Podría el planeta quedarse sin espacio para los autos en 2050? Los pronósticos más conservadores estiman que el número llegará a dos mil millones en 37 años (el doble de la cifra actual), y eso es un posibilidad real. El crecimiento se predice como resultado de la población en aumento –9 mil millones en vez de los 7 mil millones actuales– y todo ese crecimiento será en los países en desarrollo, que es donde la demanda de autos nuevos se evidenciará. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2050 70% de la población mundial (6,400 millones de personas) vivirá en ciudades y áreas urbanas. Hoy, la cifra es de 3,400 millones. Esta gente necesitará moverse, y querrá autos. Muchos serán compradores por primera vez, en países con economías que se habrán desarrollado hasta el punto en que la gente podrá comprar autos. No hay una solución única. Es poco probable que el hecho de construir más carreteras funcione, e introducir peajes en las vialidades no será suficiente. Hay un consenso amplio que se requerirá una combinación de estrategias para evitar un serio embotellamiento global. AUTOS INTELIGENTES El auto en sí mismo puede proveer una parte de la solución, y mucha de la tecnología ya existe. Los autos pueden subir información de tráfico a la nube y así alterar trayectos para evitar el congestionamiento. BMW ya tiene tres millones de autos conectados a sus centros de información, una cifra que predice que crecerá hasta 10 millones en cinco años. Pero se necesita estandarización para permitir que todos los autos se conecten a una misma nube, y también entre ellos, para que todos puedan compartir y usar la información. El sistema Car-X de Mercedes, que permite a los autos “dialogar” entre ellos sobre situaciones locales es parte de esa estandarización que está siendo desarrollada por nueve fabricantes incluyendo a Volkswagen y Honda. Los coches autónomos avanzan el concepto al evitar, automáticamente, los congestionamientos. Los pasajeros no necesitarían involucrarse en la toma de decisiones, y los autos pueden ayudar a incrementar la capacidad existente en las vialidades al alternarse. Evitar que los autos choquen entre ellos evitaría también el embotellamiento resultante luego de un accidente. Volvo reconoce que puede tener un auto “inchocable” en las vialidades para 2020, mientras que en un auto inutilizado equipado con Car-X puede alertar al tránsito circundante de su presencia para que lo eviten. INFRAESTRUCTURA La planeación juega un papel importante para reducir el congestionamiento. Su impacto será más obvio en ciudades con nuevos sistemas de transporte, donde la infraestructura puede diseñarse para evitar problemas. Stuart Jenkins, director asociado en la firma de planeación e ingeniería Arup, cree que la nueva planeación está en proporcionar alternativas: “El reto está en darle instalaciones a la gente y también una alternativa. Eso quiere decir tus destinos cotidianos como el poder caminar a una escuela, mientras que los lugares a los que vas menos y que están más lejos, requieren soluciones diferentes. Necesitamos facilitar el uso de esas opciones”. Jenkins también dice que los autos no están excluidos de la planeación para el futuro, y habrá “muchas instancias” en que se usarán los autos. El concepto de remplazar los coches con transportadores individuales eléctricos para mover a la gente a través de vías no necesariamente funcionaría tampoco: “Son buenas si tienes una red sencilla y fija con solo unos pocos puntos para decidir. Pero en una ciudad compleja hay demasiadas opciones que acomodar”. E incluso en ciudades nuevas, construidas desde cero, este concepto no siempre funciona. La ciudad de Masdar en Abu Dabi desechó la idea de transportadores eléctricos para remplazar a los autos, debido al costo y la complejidad. COMPARTIR AUTOS Y CLUBES AUTOMOTORES Es un fenómeno del mundo desarrollado, pero con una enorme oportunidad de crecimiento. Se pronostica que el número de miembros en los clubes automotores se dispare hasta 12 millones para 2020, con respecto a los 2.3 millones del año pasado. Autolib, un club de autos eléctricos parisino, ha sido ampliamente exitoso. Ya opera en Lyon y Burdeos, y se planea lanzarlo en Estados Unidos. Autolib es propiedad y operación de Bollore, que también fabrica los autos eléctricos que renta en su esquema. Compartir el coche aún está en la infancia en India y China. India tiene una nueva empresa que es notable, Zoom, con sede en Bangalore, y que tiene 50 autos, mientras que Huangzhou, en China, está construyendo una vasta instalación para compartir autos eléctricos, que apunta a tener 100 mil autos disponibles en cinco años. Pero los analistas creen que en estos mercados, las compañías para compartir autos la tendrán difícil para competir contra las convenciones del estatus que da ser dueño de un coche. ¿Y POR QUÉ NO SIMPLEMENTE CONSTRUIR MÁS VIALIDADES? Este es un debate que polariza las opiniones. Las facciones que se oponen a construir más vialidades argumentan que estas se llenan tan pronto como son construidas (lo que se conoce como tránsito inducido), además del costo financiero y ambiental. Y quienes apoyan la estrategia y desestiman el tránsito inducido como un efecto marginal en las nuevas vialidades, argumentan que no ocupan tanto espacio y el costo es necesario para tener una economía boyante. La fundación RAC (Real Club de Automóviles británico) que apoya la construcción de más vialidades apunta al descenso en los tiempos de recorrido de los autobuses de National Express desde 1956 por el advenimiento de la red carretera. Sin embargo, muchas investigaciones indican que el tránsito inducido es un fenómeno muy real. El Departamento de Transporte lo toma tan en serio como para monitorear el antes y el después de los niveles de tránsito asociados a los grandes esquemas de construcción de vialidades. Y construirlas tampoco es popular políticamente, pues su gran costo no se ve bien y el énfasis actual es mejorar lo que ya tenemos con carreteras manejadas de forma más barata.

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