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Yo corro para ganar, no para comer. Y manejo siempre al límite. Siempre lo haré así. Es lo único que cuenta para mí “, Gilles Villeneuve

No tengo ningún miedo a los accidentes, para nada. Por supuesto, no quiero estrellarme, no estoy loco. Pero si estás cerca del final de los entrenamientos, y estás luchando por la PP, creo que tal vez puedas aplastar el miedo”, Gilles Villeneuve

Gilles llegó a ser como un hijo para mí. No había sentido tanta tristeza desde la muerte por enfermedad de Dino”, Don Enzo Ferrari

Gilles tenía que ganar todo, cada sesión, cada vuelta, cada carrera y a final eso le costó la vida. Su accidente mortal sobrevino al querer sacar una vuelta más a sus llantas usadas en Zolder, Bélgica, en busca de la posición de privilegio o, al menos, quedar delante de su coequipero Didier Pironi, quien le había robado el triunfo en Imola unas semanas antes al desobedecer órdenes de equipo y rebasarlo en el giro final. Gilles quería demostrar que en autos iguales, Didier no estaba a su altura y no quiso frenar al encontrar al March de Jochen Mass, quien se movió hacia el lado externo para dejarlo pasar, pero Gilles ya había elegido ese lado para rebasarlo y nunca levantó el pie del acelerador. El Ferrari tocó con su llanta delantera la trasera del March y voló una veintena de metros; al caer de regreso a la tierra  se deshizo en pedazos. Gilles voló hacia la parte externa de la curva y quedó exánime junto a la malla de metal.

Didier llego segundo después al lugar del accidente y se bajó de su Ferrari a ver cómo ayudar. Lo único que pudo hacer fue recoger el casco de Gilles y llevarlo a los fosos.