Rast (FOTO: Audi Sport)

No muchos tenían presupuestada la superioridad de Mercedes y BMW sobre Audi en la primera mitad del campeonato de turismos alemanes.

En 2017, antes del descanso de verano, la constructora que se convirtió en campeona había acumulado cinco victorias de 10 posibles, dos de ellas mediante René Rast, lo que le ayudó a tomar el liderato general y, eventualmente, el título de manera abrumadora.

Sin embargo, la temporada actual ha resultado en una frustración tras otra. Dos visitas al podio (una de Mike Rockenfeller y una de Nico Müller) en las primeras cuatro fechas dobles relegaron a sus equipos a la parte final de la puntuación general.

¿Qué pasó en el proceso? Cambios en el reglamento técnico, como la reducción en el nivel de carga aerodinámica de los autos y ajustes en las suspensiones, además de la eliminación del sistema de lastres por rendimiento, lo que terminó con las ventajas en sus modelos RS5 DTM.

Por eso, el triunfo de René Rast en la Carrera 2 en Zandvoort, Holanda, fue un gran alivio tanto para el campeón vigente de la serie como para su marca, en especial por la dinámica que presentó la jornada del domingo.

“Los últimos 15 minutos fueron los más difíciles que haya experimentado en una carrera”, comentó. “No esperaba este resultado antes de la carrera; sin embargo, tomamos una estrategia extremadamente riesgosa y tuve un mega auto que fue consistentemente rápido, así que pudimos pelear con Mercedes-Benz por la victoria. Este triunfo es increíblemente refrescante después de la larga de mala suerte este año”.

FOTO: Audi Sport

A pesar de arrancar en tercera posición, el integrante de Team Rosberg Racing utilizó una estrategia alterna desde la misma primera vuelta, al cambiar sus neumáticos y tener el camino libre para establecer las mejores velocidades; el plan salió a la perfección, ya que superó a Gary Paffett, quien había dominado la competencia del sábado, pero ninguno contaba con el accidente de Jamie Green y Bruno Spengler que erradicó los dos segundos de separación que tenían los líderes en el giro 21.

Rast no lo podía creer, y mediante gritos casi de incredulidad se lo hizo saber a su equipo.

“Estaba tan decepcionado. De hecho fui en la Curva 1 y no había autos en la grava. Pensé ¿qué está pasando?”, dijo. “Pero obviamente tenía que manejar la situación de alguna forma, intentando enfocarme en la carrera”.

“Después del reinicio tras el auto de seguridad teníamos un buen auto, a pesar de que estaba un poco complicado con el neumático al final. Estoy muy, muy feliz con mi primera victoria del año, después de tanta mala suerte en el último par de semanas”.

El margen de victoria de Rast sobre Paffett fue de 0.824 s., lo que le permitió anotarse su cuarta victoria en 30 participaciones en el DTM, en el mismo lugar en el que hizo su debut hace un par de años; después de terminar con la sequía de triunfos, espera continuar haciendo buenas actuaciones en el resto del año y de encontrar ventaja en las siguientes tres semanas, en las que no habrá competencias.