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UN FUTURO INIMAGINABLE… HASTA AHORA

Para los mejor entendidos del mundo motor el nombre Lagonda no es extraño. De hecho, ha formado parte de la industria desde 1904. Actualmente es la división de súper lujo de la firma Aston Martin y a partir del Vision Concept presentado en Ginebra hace unas semanas, buscará convertirse en la primera marca de lujo 100% eléctrica.

Las formas son sublimes y muy futuristas, integrando elementos de sus modelos de antaño y también inspirándose en trabajos más recientes, entre ellos el imponente Taraf de 2015. No podía ser de otra manera, el Lagonda Vision ofrece un manejo completamente autónomo como primera alternativa, aunque permite la posibilidad de desconectar el sistema, tomar el volante y conducir uno mismo. No se han detallado cifras ni capacidades dinámicas del concepto, salvo que su paquete de baterías es de estado sólido y permitirá una autonomía en condiciones reales de manejo de unos 650 km.

Este sedán de súper lujo también cuenta con un sistema de tracción inteligente que puede enviar torque a cada una de las ruedas de forma independiente, según las necesidades del terreno y del momento. En cuanto a la tecnología autónoma, Lagonda también anticipa un alto nivel: su diseño es acorde con la conducción autónoma de nivel cuatro, lo que significa que el automóvil es capaz de conducir en todas las circunstancias habituales y en todas las carreteras reconocibles sin requerir intervención humana. Como resultado, el volante no sólo puede moverse de izquierda a derecha según las necesidades. En modo autónomo también puede retraerse por completo, permitiendo que los pasajeros del asiento delantero giren 180 grados para mantener una conversación cara a cara con los de la parte posterior, como si estuviesen todos en una sala de juntas.

El artesano inglés David Snowdon se encargó del diseño interior con el apoyo de sastres reconocidos dando como resultado una cabina donde las alfombras de seda y la tapicería de lana tejida a mano conviven con los revestimientos de fibra de carbono y las cerámicas funcionales que se abren y cierran para ajustar la ventilación y el volumen de la música.

El área del suelo donde van instaladas las baterías está totalmente despejada y las secciones del techo se abren hacia arriba, de forma que no es necesario agachar la cabeza para entrar y salir. El plan actual es que Lagonda podrá presentarse oficialmente como marca independiente a Aston Martin en un par de años y tener al menos un modelo listo para vender a partir de 2021.

VÍCTOR ORTIZ