Maurizio Arrivabene deja la dirección de la Scuderia Ferrari y es reemplazado por su jefe técnico, Mattia Binotto, tras una temporada muy exitosa, pero que, como relata NUESTRO EDITOR, no cumplió el parámetro único: ganar el título.

Desde mitad de 2018 hubo muchos rumores en los medios ingleses de que Binotto y Arrivabene tenían discrepancias sobre la dirección y la visión del equipo italiano, mismos que crecieron tras los errores en la campaña que impidieron que los de Maranello terminaran con la sequía de una década sin un título de F1.

Antes de las vacaciones de Navidad, Maurizio se quejó de las “fake news” que decían que Binotto estaba tan frustrado con la situación que podía dejar el equipo. Finalmente no fue Mattia quien se fue, sino Maurizio.

A Arrivabene se le achaca la responsabilidad de los fallos de 2018, como si él hubiera hecho chocar a Vettel en Hockenheim o sacado a los autos en Japón con llantas equivocadas. Lo que sí cae en su regazo es no tratar el tema de las órdenes de equipo de manera clara, lo que provocó tensión entre Kimi Raikkonen y Sebastian Vettel en el GP italiano y la derrota ante Lewis Hamilton, pero se olvida que no todos los pilotos ceden con agrado ante las peticiones de dejar pasar al compañero, y menos cuando se ha sido campeón. No se pueden esperar resultados si no hay un trato digno.

También se habla mucho de que el fallecido Sergio Marchionne iba a hacer el cambio, pero se murió antes y ya ven que lo mismo se decía que le iba a pasar a Kimi… y le pasó. El caso es que un comunicado terso, Ferrari dijo: “Después de cuatro años de incansable compromiso y dedicación, Maurizio Arrivabene abandona el equipo. La decisión se tomó junto con la alta gerencia de la compañía después de discusiones largas relacionadas con los intereses personales a largo plazo de Maurizio, así como con los del equipo mismo”.

El mismo comunicado indica que “todas las áreas técnicas continuarán informando directamente” a Binotto, pero deja en el aire su sucesión en el área técnica. Se cree que el equipo dará más responsabilidad al jefe de aerodinámica, Enrico Cardile, y al jefe de motores, Corrado Iotti.

Otro factor intangible que ha sido ignorado es que Maurizio era un hombre de la vieja guardia y amigo de Bernie Ecclestone, por lo cual fue escogido cuando se deshicieron del vendedor de autos Marco Mattiacci, quien había tomado el mando en Maranello a la salida de Stefano Domenicali tras el fracaso técnico brutal de 2014. Mattiaci tuvo, no obstante, un acierto al dejar libre a Fernando Alonso cuando éste no se comprometió con Ferrari y jalar a un Sebastian Vettel insatisfecho en Red Bull.

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