La FIA cambió las reglas de superlicencia de F1 para 2018, haciendo más difícil para los pilotos participar en las sesiones de práctica libre de un gran premio. Antes tenían que completar 300km en un “automóvil representativo de F1” durante dos días y responder preguntas sobre regulaciones deportivas para calificar para una superlicencia “única para práctica libre”. 

A partir de la próxima temporada, los pilotos también deberán haber completado seis carreras en la Fórmula 2, o haber acumulado 25 puntos de superlicencia en campeonatos elegibles durante los últimos tres años, para calificar para su primera superlicencia de práctica libre de F1. Para una renovación deben demostrar que completaron una temporada en F2 o acumularon 25 puntos de superlicencia durante un período de tres años.

La FIA aprobó más cambios en su estructura de calificación de superlicencia en septiembre, otorgando más puntos a los pilotos que triunfan en F2 e IndyCar y que degradan el Campeonato Mundial de Resistencia, Formula E y European Formula 3, marcando así el único camino para llegar a la F1.

De los pilotos adicionales que aparecieron en las sesiones de práctica de la F1 durante 2017, sólo se habría excluido a Alfonso Celis II, reserva de Force India, si las nuevas reglas hubieran estado vigentes. Aunque el piloto de práctica de Toro Rosso, Sean Gelael, no tenía 25 puntos de superlicencia, su experiencia en F2 es suficiente. ¿Y qué pasará con casos como Max Verstappen, quien ingresó a la F1 a los 17 años?