De casi 4 meses fue la espera para que iniciara la máxima categoría del deporte motor: la Fórmula 1. Finalmente los autos rompieron el silencio en el circuito de Albert Park en Melbourne, en los entrenamientos previos del Gran Premio de Australia.

La primera sesión del jueves por la noche -horario de México- tuvo poco movimiento, pues por lo menos la primera mitad de la práctica los autos se dedicaron a vueltas de instalación para practicar la entrada a fosos y engomar un poco el asfalto.

Faltando aproximadamente 40 minutos para el final de la primera tanda de pruebas libres, Daniel Ricciardo marcó el primer tiempo de la temporada: 1:33.531.

Justo en el momento en el que Fernando Alonso intentaba salir a pista, el flamante monoplaza de Ferrari se detuvo súbitamente, el equipo de ingenieros se apresuró a revisar el auto del asturiano y concluyeron que se trató de un problema eléctrico, no mecánico… vaya susto que se llevaron en el garage de la escudería italiana.

Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez salieron a pista ante la mirada de millones de espectadores que seguían la transmisión por televisión, el primer momento en el que 2 mexicanos salían a rodar, hecho que no se vivía desde hace más de 50 años.

Sebastian Vettel, el tricampeón del mundo de Fórmula 1 tardó en salir, pero desde que su RB9 tocó el asfalto australiano comenzó a hacer buenos tiempos, uno mejor que el anterior, hasta llegar al final de la práctica en lo más alto de la tabla.

La segunda práctica tuvo mucho más movimiento que la primera, incluso muchos pilotos se enfrentaron a tráfico.

McLaren se vio en apuros, pues no logró encontrar el balance adecuado de los MP4-28 y sus dos pilotos, Jenson Button y Checo Pérez, no lograron superar la media tabla. En declaraciones posteriores Checo lamentó el resultado, pero aseguró que ya sabían a lo que se enfrentaría: un auto impredecible y complicado de manejar.

En tanto Esteban Gutiérrez, el novel piloto de Sauber F1 Team, se dedicó a rodar y recuperar datos que le servirían al equipo para preparar el auto para la calificación: “Fue un día muy productivo. Las llantas están mejorando, no están tan críticas como en (el test en) Barcelona. Como equipo necesitamos encontrar más velocidad, y eso también me involucra a mí como piloto. He mejorado desde la primera práctica a la segunda. Ahora me concentraré en mejorar para la calificación de mañana”, dijo.

Sebastian Vettel hizo lo propio y una vez más demostró a los demás pilotos de la parrilla de lo que es capaz con su máquina: cerró la sesión con un cronómetro de 1:25.908, el único que bajó del 1:26.

Así finalizó la segunda sesión:

FP2